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domingo, 8 de mayo de 2016

Lázaro y el escudero, Quijote y los galeotes...

Por la plaza de la ciudad paseaba Lázaro, en busca de su tercer amo a la misma vez que invocaba a la inspiración de su picaresca para aprovecharse de ésta y así sacar algo de comer para seguir adelante. Por fortuna para él, se hizo con su tercer amo, este era aparentemente un señor con mucho dinero dispuesto a sacar de la calle a Lázaro que, no se lo pensó dos veces cuando tuvo que seguirle. Nuestro protagonista pasó varias semanas sirviendo a la persona que conoció en esa plaza, alguien un tanto peculiar, no tenía la casa muy decorada, tampoco comía mucho... No fue ninguna sorpresa para nadie el desenlace de la historia, menos para uno, Lázaro! El amo de Lázaro recibió una oferta por el alquiler de la casa donde vivían, la aceptó y cuando le dieron "la señal" huyó con el dinero y la excusa de ir a hacer un mandado, dejando al pobre Lázaro solo y con la controversia de la localización de su amo, pero, por otra parte, también dejó a Lázaro con una moraleja muy gratificante para el, no te fíes de las apariencias, has estado semanas sirviendo a una persona con el mismo poder adquisitivo que tu y el ha ganado 13 reales, esto le impresionó, pero sirvió para abrirle los ojos al "inocente" Lázaro.



El que puede ser el personaje más famoso internacional de la literatura española, iba acompañado de nuevo con Sancho Panza, cuando se le cruzan unos guardias que llevan a las celdas a unos galeotes culpables de diferentes delitos, Don Quijote como caballero que era no podía dejar que esto ocurriera pensando que estas personas no eran culpables de nada, es cuando intenta convencer a los guardias para que los dejen marchar, y al no conseguirlo, se enfrenta a ellos y consigue que escapen. Una vez huyen, se reúnen y el Hidalgo pide a los galeotes que le digan a su idolatrada Dulcinea lo que había hecho por ellos, descontento con la decisión de estos, les insulta y es contraatacado siendo apedreado. Es evidente la situación mental de Don Quijote, era una persona con una demencia, con locura, y lo único que pretende es impresionar a Dulcinea, le daba igual si los galeotes eran culpables o no, es por esto por lo que termina siendo agredido, por falta de cordura y sensatez en sus decisiones.



Hoy en día todo el mundo sabe la importancia de estos dos personajes en la literatura española, pero, es increíble la de hazañas y experiencias que coleccionan ambos en sus viajes, es impresionante el hecho de que siglos después, podamos aprender una moraleja nueva de cada uno de los dos personajes en cada una de sus historias. Personalmente yo me quedo con Don Quijote, pero no cabe duda de lo reñidos que están en cuanto a relevancia en nuestra literatura, ambos reflejan tan bien la época en la que viven, ambos te hacen sentir tanto lo apasionados que son ellos y sus pensamientos... Está claro que estos dos dan mucho que pensar, ¿tu cuál prefieres?




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